LEISHMANIA CANINA – CONÓCELA, PREVIENELA, TRÁTALA… Y DEJA DE VERLA COMO UN MONSTRUO LETAL

Para la Medicina Tradicional China, la Leishmania es un fuego en la Sangre tratable con acupuntura y hierbas medicinales. En Occidente, la Leishmania es una enfermedad trasmitida por un parásito que se transmite a través de una mosca mosquito de la familia Flebotomus.

Según la mayoría de fuentes en esta parte del mundo, la Leishmania Infantum no se cura, pero tiene tratamiento.

En este artículo hemos decidido realizar una investigación exhaustiva para que los amantes de los perros que vivimos en zonas donde la Leishmania está presente tengamos el máximo de información posible, comparando fuentes, con el fin de que podáis conocerla, prevenirla, y si vuestro perro ya la tiene, que sepáis cuales son las opciones para tratarla.

Empecemos desde el principio…

¿Qué es la Leishmania?

La Leishmania es una enfermedad parasitaria grave en el perro, causada por un parásito (protozoo microscópico) denominado Leishmania. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad van desde úlceras cutáneas que cicatrizan espontáneamente, hasta formas fatales en las cuales se presenta inflamación grave del hígado y del bazo. La enfermedad es una zoonosis que afecta, en mayor parte, a perros. El agente se transmite a otras especies a través de la picadura de hembras de los flebotomos, un grupo de insectos chupadores de sangre, pertenecientes a los géneros Phlebotomus del Viejo Mundo (Europa, África y Asia) y Lutzomyia en América, de la familia Psychodidae (Wikipedia).

El primer síntoma clínico más habitual es la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz. Según la enfermedad va avanzando, el perro pierde peso aunque no pierde el apetito. Son habituales las heridas en la piel, especialmente en la cabeza y en las patas, en las áreas donde el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse. Cuando el cuadro se vuelve crónico, este se complica observándose en muchos casos síntomas relacionados con insuficiencia renal.

A esto añadimos que, en España, es una enfermedad que afecta a cada vez más perros y que la población canina está expuesta por ser frecuente la incidencia de estos insectos en la cuenca mediterránea. Hay fuentes que calculan que entre el 20 y 30% de los perros están contagiados. Pero lejos de querer crear pánico entre los amantes de los perros con esta información, nos anima el deseo de que saber que está ahí el riesgo, podemos prevenirla, y tratarla de forma que nuestros queridos perros no padezcan por ello.

¿Cómo se desarrolla y qué síntomas da?

VERSIÓN CUTÁNEA:  La Leishmania puede manifestarse en la piel. El cuerpo del perro es muy inteligente y, cuando es contagiado, desplaza la enfermedad a la piel como primer síntoma, para proteger sistemas vitales.
Los primeros síntomas aparecen como alopecias alrededor de los ojos, en las puntas de las orejas y/o en los codos y tobillos que se desarrollan en heridas ulcerosas, o ronchas que pueden acabar cubriendo la piel del animal que no es tratado. Los abscesos en los espacios interdigitales, también pueden aparecer. La versión cutánea no es mortal, pero si se deja sin tratar al perro, puede profundizar y afectar otros sistemas y órganos vitales.

LEISHMANIA VISCERAL:  Cuando las Leishmanias actúan directamente sobre los órganos vitales, la infección a este nivel es más silencioso y peligroso, pues no se detecta tan fácilmente y el animal puede dar señales de la enfermedad cuando sus órganos más vulnerables (el bazo, el hígado y el riñón), están afectados. En estos casos, la Leishmania es a menudo mortal, si al perro se le detecta tarde, no se le trata adecuadamente, o no responde a los tratamientos.

OTROS SÍNTOMAS QUE PUEDEN ANUNCIAR UNA LEISHMANIA:
Las Leishmanias pueden permanecer latentes en el huésped entre seis meses y varios años después de la infección original, y aguardan una bajada de defensas por estrés, mala alimentación, vacunación, medicación u otros eventos inmunosupresores para activarse. Una vez activada, puede dar unos síntomas que puede delatarnos su presencia y así, poder empezar a actuar y proteger al animal.

Ya hemos visto como puede aparecer en la piel para darnos pistas de que el perro está infectado, pero además…

  • La Leishmania, puede afectar los ojos con ulceraciones corneales, queratitis, que si no son tratadas, pueden provocar ceguera. Siempre que haya pequeñas lesiones azuladas en el cristalino de los ojos de un perro, se debería hacer un análisis para comprobar que no haya Leishmanias de por medio.
  • Una cojera a la que no se encuentra explicación, puede indicar Leishmania, ya que esta puede afectar el sistema óseo, inflamando las articulacions y/o generando un proceso artrósico degenerativo.
  • Una perdida de masa muscular y perdida de peso, sin perdida de apetito, también puede ser una señal.
  • Otros síntomas que pueden delatar la infección es un crecimiento exagerado de las uñas, una trufa seca, quebradiza y aumentada, epitaxis (hemorragias nasales), y eccemas bilaterales en la zona de las caderas, o heridas que no curan.

Si el perro presenta cualquiera, o una combinación de estos síntomas, se debería realizar un análisis.

Desgraciadamente muchos son los kits (test rápidos) que dan falsos negativos y el animal puede esconder una Leishmania que va avanzando sin que se reconozca a nivel sanguíneo. Es siempre mejor un análisis serológico, en el que se midan también los valores de hematocrito, y funciones renales y hepáticas, que pueden dar pistas aunque no aparezcan anticuerpos. Aún así, no todas las Leishmanias son de fácil detección a pesar de que los síntomas sean evidentes y puede ser necesaria una punción medular, o simplemente medicar durante un mes de forma preventiva para ver si desaparecen los síntomas.
Otra vez, sin ánimo de crear alarma innecesaria, sí que con esta información queremos que los responsables de perros sepan qué síntomas pueden dar indicios de una Leishmania para que los perros puedan ser diagnosticados a tiempo. A la vez, no todos los problemas de piel, artríticos o anorexias se deben a una Leishmania, pero se debe considerar la posibilidad, ya que España es un país con alto riesgo de contagio.

¿Cómo se puede tratar?

Existen varios tipos de tratamiento para controlar la Leishmania. Según la medicina alopática, la Leishmaniosis tiene varios métodos de tratamiento, pero no tiene cura.  Según la MTC y otras medicinas alternativas, sus síntomas pueden llegar a desaparecer permanentemente, aunque el parásito nunca deje el cuerpo de su huésped.

En nuestra experiencia, hay un número de perros a los que se les puede dejar de medicar, y estos, pueden llevar una vida normal y morir de causas no relacionadas con la Leishmania. Por otro lado, existen otros animales a los que NO se puede dejar de controlar y necesitan tratamientos de por vida. La genética del animal, su alimentación, el equilibrio de su sistema inmune y las experiencias estresantes que pueden superar y aprender a vivir con las Leishmanias, o que su sistema necesite ayuda puntual o permanente.

¿QUÉ TRATAMIENTOS OFRECE LA MEDICINA VETERINARIA CONVENCIONAL (Alopática)?

El Alopurinol y el Glucantime son dos fármacos sinérgicos que con la base del tratamiento más eficaz y tradicional hasta ahora contra la Leishmania. Ambos son derivados de las sales de antimonio: el Alopurinol parece ralentizar al parásito y éste retira su actividad parasitaria y el Glucantime parece tener un efecto letal en el metabolismo del parásito.
Si bien el Alopurinol (oral) es el medicamento más habitual, por ser barato y no presentar efectos secundarios graves (a largo plazo puede afectar a las funciones renales), el Glucantime (vía parenteral- inyecciones) es más costoso y puede producir abatimiento y fallo renal, por lo que el tratamiento con este fármaco debe hacerse con cautela y bajo un estricto control veterinario. El tratamiento con uno o ambos reduce el riesgo de transmisión, por lo que los perros medicados, no actúan como reservorios de Leishmania (Jordi Cairó del Hospital Veterinario Canis).
Nuestra experiencia tratando cientos de casos de perros con Leishmania, desde el enfoque alopático (farmaceútica convencional), se basa en el uso exclusivo del Alopurinol (10mg/kg/12hs), ya que nunca hemos querido comprometer los riñones de los animales a nuestro cargo, y el Glucantime es bien conocido por sus efectos adversos entre otros.

Milteforan (Laboratorios Virbac):
Es un medicamento oral a base de Miltefosina, que según el laboratorio, no se elimina por el riñón y se puede administrar en animales con insuficiencia renal, a diferencia de Glucantime. La Miltefosina se desarrolló en su día como tratamiento antineoplásico (antitumoral), y se comercializaba como Miltex por laboratorios Baxter. Se descubrió su acción antiparasitaria y su eficacia en la destrucción celular de las Leishmanias en 1987. No tenemos experiencia en el tratamiento de perros con este fármaco y las experiencias que han tenido otros propietarios de perros es muy dispar. Es eficaz en algunos casos, y nada en otros, dando síntomas diversos, algunos graves, sobretodo hepáticos. Aunque la literatura que ostenta Virbac dice que cura en el 90%, leyendo, se descubre la bajada de presencia parasitaria es tan solo temporal hasta los 5 meses. En la mayoría de los animales habrá que repetir el tratamiento, y no siempre se tolera bien a nivel gastrointestinal y hepático, según testimonios en diferentes foros de la web:
http://www.virbac.es/p-virbacespubes/display.aspxsrv=pvirbaces&typ=pub&lang=es&cmd=view&style=styles/page2.xsl&select=PAGE%5B@ID$eq$PAGE_42%5D
http://foro.enfemenino.com/forum/f630/__f9_f630-Lesmaniasis.html

Leishguard (Laboratorios Esteve Veterinaria):
Es un jarabe oral basado en la domperidona, una molécula utilizada en humanos para estimular la prolactina, o hormona que además de promover la producción de leche, se la asocia con la estimulación del sistema inmunológico humoral (respuesta inmune celular, Th1). El laboratorio asegura que es una opción de tratamiento eficaz en el 80% de perros y reducen en 7,2 veces el riesgo de desarrollar la enfermedad. Es decir, es un fármaco que sirve como tratamiento para perros infectados, así como un medicamento que puede prevenir la infección. En ambos casos, se supone que estimula la capacidad del perro a defenderse o a combatir el parásito.
Tenemos experiencia en un caso tratado con este producto, en el que no vimos ningún efecto. Y nunca lo hemos utilizado a nivel preventivo ya que diversos veterinarios nos informaron de dos detalles interesantes a tener en cuenta. El fármaco estimula la respuesta celular frente al parásito, pero deja suprimido el sistema de respuesta con anticuerpos, necesario para afrontar enfermedades virícas o bacterianas. Es decir, puede dejar al animal expuesto a la infección de otras enfermedades. Por otro lado, como medicamento preventivo, estimula el sistema inmune celular de forma continua y sospechan que esto puede acabar agotando el sistema.
La domperidona dispone una alerta de seguridad en la Agencia del Medicamento en humanos, por asociarse a arritmias graves.
www.esteve.es/EsteveFront/PressRoom.do?op=DN&div=vet&con=3347
Dos veterinarios que prefieren permanecer anónimos al publicarse sus opiniones respecto a este fármaco.

Canileish (Laboratorios Virbac):
Virbac, el laboratorio que desarrolló este producto, se refiere a éste como una vacuna, aunque fuentes aseguran que no lo es. Se trata de un tratamiento compuesto por antígenos (proteínas excretadas) del parásito de la Leishmania, y un adyuvante (Quil -A- un saponino) que juntos, inyectados directamente en la sangre del perro que busca la estimulación del sistema inmune (Th-1, celular), para que éste, una vez infectado pueda responder a la infección con más eficacia. Según el laboratorio, Canileish reduce drásticamente el riesgo de que el perro desarrolle activamente la enfermedad una vez innoculado con Canileish. Las fuentes del porcentaje de protección varían y oscilan entre el 92% y el 60%. Por lo tanto no queda claro cual es el verdadero nivel de protección. Desde luego no previene la infección, por lo que sigue siendo necesario la protección frente a la picadura del mosquito.
Muchas personas, usuarias, profesionales veterinarios, y animalistas estamos preocupados con los efectos adversos que ha presentado la aplicación de la supuesta vacuna en miles de perros en nuestro país. Los efectos parecen implicar reacciones alérgicas severas, necrosis en el punto de inyección, y la muerte súbita o en las semanas o meses posteriores por complicaciones. En nuestra opinión, este medicamento debería retirarse del mercado por tratarse de un fármaco peligroso para la salud de los perros. El mismo laboratorio admite que frente a los altos incidentes de reacciones alérgicas leves a severas, ahora aconsejan a los veterinarios aplicarla junto con un antiinflamatorio, y no se utilice el Urbason (cortisona).
Hay varios factores que podrían rendir Canileish como método inútil. La primera es que detectar la Leishmania es difícil en muchos casos. Las Leishmanias son muy eficaces en esconderse en tejidos orgánicos que sólo punciones y biopsias pueden detectar (Hospital Veterinario molins). Es muy posible que haya perros con una Leishmania encubierta que se estén vacunando ante la ignorancia del dueño y el veterinario. La vacuna está dando muchos positivos de Leishmania en las pruebas anuales posteriores. Esos perros pueden estar infectados o solo estar manifestando anticuerpos derivados de la estimulación de la propia vacuna, por lo que no se sabe con certeza si el animal ha contraído la Leishmania o no. Esto puede dejar a dueños y veterinarios perplejos, sin poder saber si se puede revacunar o si se debe tratar al perro como un animal infectado.
Para finalizar, en nuestra opinión, este fármaco se debería evitar como método de prevención, ya que parece presentar demasiadas incógnitas y dudas. Para que los animales puedan ser vacunados o inmunoestimulados, deben estar perfectamente sanos (Dr. Schultz). En el caso de Canileish, por tratarse de un fármaco muy potente, consideramos que el riesgo para la salud de nuestros perros es grande, y nuestros veterinarios no pueden asegurar de que nuestros perros no esconden una Leishmania u otra enfermedad (cáncer, enfermedades autoinmunes, etc) sin hacer un estudio exhaustivo.
www.virbac.es
www.hospitalveterinariocostadelaluz.es/CANILEISH%20Entrevista%20ARGOS.pdf
www.vidavet.es
www.petwellfarealliance.org

Existen numerosos testimonios de  casos de muertes y efectos adversos graves después de la aplicación de esta vacuna, y los foros en las redes sociales están plagados de testimonios y experiencias que nos desaniman en el uso de esta vacuna y pensamos que pueden existir muchos más casos que desconocemos.

LO QUE HACE Y RECOMIENDA TRIFOLIUM PARA PREVENIR Y TRATAR LA LEISHMANIA CANINA

En primer lugar, nuestro enfoque es holístico. Esto quiere decir que echamos mano de todo a nuestro alcance (natural y convencional) para fortalecer al perro para que sea un animal que pueda afrontar la infección de la Leishmania tanto si desarrolla la enfermedad o no.

PREVENCIÓN:   Cierto es que la prevención es el mejor sistema, pero no podemos protegerlos en todo momento viviendo en una zona endémica.
Aún así recomendamos que:

  • Los perros duerman dentro
  • Se les apliquen sistemas repelentes naturales y químicos:
    Repelentes: Citronella, ajo, levadura de cerveza, pipetas de aceites esenciales y/o químicos, enchufes caseros.
  • Se les alimente de forma natural (las dietas caseras cocidas o crudas-la mejor forma de fortalecer su sistema inmune)
  • Se eviten, en la medida de los posible, situaciones estresantes que puedan comprometer su sistema inmune (peleas domésticas, cambios bruscos meteorológicos, aislamiento, abandono, residencias caninas en jaulas, etc)
  • Ejercicio moderado enfocado a su edad, raza, y peso.
  • Realizar sesiones de terapias naturales (acupuntura, Reiki, entre otras) así como buscar el remedio de fondo homeopático, o la esencia de fondo de las Flores de Bach como parte de un plan preventivo.

TRATAMIENTO:   De nuevo hacemos una combinación entre terapias naturales, complementos alimenticios, y medicación a base de Alopurinol.
Para empezar, todos nuestros animales se alimentan de forma natural a base de cocido casero (70-80% de carne y pescado, 10% de cereal- arroz, copos de avena, 10-20% de verdura, ajo, aceite de oliva, sal tomillos y romero). Pensamos que una alimentación variada y poco manipulada es una de las mejores formas de mantener sanos a nuestros animales. Contiene enzimas, vitaminas y minerales biodisponibles, y probióticos, esenciales para que los sistemas vitales tengan una función óptima.
A los animales infectados de Leishmania que hemos tratado y tratamos desde 1998, les administramos una pauta de Alopurinol de 10mg/Kg/12horas durante un año. Si vemos que los síntomas persisten al mes de iniciar el tratamiento, elevamos la dosis de Alopurinol a 20mg/Kg/12horas durante un mes y según vaya su evolución bajamos esta pauta. Al año repetimos analítica serológica (evitamos los kits por su baja fiabilidad cuando son negativos y por carecer de niveles de anticuerpos que nos pueden guiar sobre el nivel de infección). Si el perro deja de presentar síntomas, hacen un descanso de este medicamento de un mes y alargamos éste según el perro. Si en cualquier momento, al perro le aparece cualquier síntoma, reiniciamos el tratamiento y hasta al año siguiente.
Miramos también el hematocrito y niveles de urea, creatinina y proteínas para poder valorar si la Leishmania está afectando bazo, hígado, o riñón.
En los casos de Leishmania cutánea, añadimos a su dieta probióticos, Animastrath, Cytosan (Laboratorios Energy), Inmuniflor (Laboratorios ESI), y alguna fuente natural de vitamina E (Aceite de Oliva), zumo de Aloe Vera (Forever).
En casos de poliartritis, cojeras, o artrosis añadimos al coctel NODOL (Laboratorios ESI), Skelevet o Vitamarin (Laboratorios Energy)
Si el perro parece defenderse solo con todo esto, perfecto. Pero es posible que recurramos a hacerle sesiones de acupuntura para fortalecer su sistema inmune y paliar síntomas asociados (insuficiencia renal, ulceras oculares, anemia, dolores articulares, atrofia muscular, etc). En este plan, existe la posibilidad de tratar al perro también con Homeopatía, tanto si se trata a nivel sintomático, como si se puede encontrar su remedio de fondo.
Hace diez años, antes de haber desarrollado este programa holístico, se nos morían varios perros al año de fallo renal asociado a Leishmania. En los últimos años, los casos de muertes por el parásito llegan a tres (considerando los cientos de animales que pasan por nuestras manos, este valor refleja su éxito). Además, son muchos los casos a los que podemos dejar de medicar y llegan a edades muy avanzadas, en buen estado hasta el final.

Con esto queremos animaros a dejar de ver la Leishmania como un monstruo letal, y saber que es una enfermedad muy tratable sin necesidad de fármacos que tengan efectos adversos severos.

Podemos aprender a vivir con el parásito, y podemos ayudar a nuestros animales a llevarla bien hasta el final, con o sin síntomas. Tenemos muchas herramientas a nuestro alcance, pero necesitamos estar bien informados. Por eso, hemos dedicado este artículo al tema, en el afán de ayudaros a comprender todo cuanto hemos averiguado en estos años de experiencia. Os ofrecemos así una guía de ruta para conocerla, prevenirla, y si se puede, curarla.

Por: Gemma Knowles de Fundación Trifolium

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